miércoles, 5 de octubre de 2011

UN HOGAR NACIONAL PARA EL PUEBLO JUDÍO

Estos últimos días, como sucede de tanto en tanto, vuelven a escucharse frases y a repetirse términos que tienen que ver con el carácter del Estado de Israel. Muchas veces estos términos no son nada nuevo, pero en ocasiones reciben una interpretación nueva y a menudo lejana a su significado original.

Llevo ya más de dos años desempeñando mi labor diplomática aquí y empiezo a entender algunas de las sensibilidades españolas acerca de expresiones y conceptos tales como “estado judío” o como “hogar nacional del pueblo judío”.

De hecho, cuando hablamos de ambos nos estamos refiriendo a lo mismo. El objetivo del movimiento sionista ha sido crear un estado donde los judíos puedan vivir libremente y desarrollar su identidad nacional. Y ello se fundamenta en el hecho de que en muchos países no nos van a dejar hacerlo y de que hasta que los judíos como pueblo no tengan su “hogar nacional”, se repetirán episodios como los pogroms, las expulsiones, la discriminación religiosa y racial.

Cuando hablamos del estado judío, tal vez el más emblemático de los conceptos, nos referimos a un estado democrático y no estamos hablando jamás de un estado teocrático o confesional, ni basado en una u otra lectura de la religión judía, sino más bien en lo que Theodor Herzl definió como “el estado de los judíos”.

Muchos israelíes, entre ellos el que escribe estas líneas, rechazaría cualquier intento que hubiese de cambiar el carácter liberal secular del Israel actual para convertirlo en un estado religiosamente judío. Hay una frase que lo explica muy claramente: Israel es el estado donde uno siempre podrá ser judío, pero donde nunca nadie será obligado a serlo.

Este debate incluye obviamente la cuestión de los israelíes no judíos, la mayoría de los cuales son árabes-musulmanes de origen palestino, que constituyen el 20% de los ciudadanos israelíes. Muchos de los que no entienden los conceptos de “estado judío” o de “hogar nacional” temen que la definición como tal del Estado de Israel afectará negativamente la situación de los ciudadanos árabes. La respuesta a esto es muy clara y es que lo uno no tiene que ver con lo otro. El hecho de que Israel sea un estado judío no quita ningún derecho a sus ciudadanos no judíos. Para comprobarlo basta con comparar la situación económica, sanitaria, educativa, laboral y de derechos sociales de la minoría árabe en Israel con las poblaciones de los países árabes en la región.

De hecho, la única comunidad árabe musulmana de Oriente Próximo que vive en democracia y con libertades y derechos humanos son los árabes israelíes. Y a nadie le sorprende que según todas las encuestas estos ciudadanos de Israel, que son parte del pueblo palestino, tras un acuerdo de paz, elegirían en su mayoría seguir viviendo como minoría en el estado judío antes que hacerlo en el futuro estado palestino.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

lunes, 26 de septiembre de 2011

LOS DISCURSOS DE NETANYAHU Y ABAS EN LA ONU, UNA CRÓNICA SIN OPTIMISMO


Una broma conocida en Israel cuenta que la diferencia entre el optimista, el pesimista y el realista es que, mientras el optimista aprende inglés, el pesimista aprende árabe y el realista aprende a nadar…

Este fin de semana, en el que el Primer Ministro Netanyahu y el Presidente Abas han hecho sus discursos en la Asamblea General de la ONU, desafía precisamente estos tres sentimientos (el optimismo, el pesimismo y el realismo) y, para muchos, el pesimismo y el optimismo se alternaban rápidamente dependiendo del medio de comunicación que se seguía.

Sin duda se trata de un fenómeno extraordinario. Los medios de comunicación del mundo entero se dividieron entre los que daban el triunfo a un lado y los que proclamaban que justamente era el otro lado el que se llevaba la gloria. Casi se podría pensar que los análisis de los discursos y los titulares fueron escritos antes de que Abas y Netanyahu abrieran sus bocas…

Imaginaos que en la prensa francesa los resultados del EuroBasket hubieran sido publicados al revés y que millones de ciudadanos franceses estuvieran pensando que justamente su selección era la ganadora del último campeonato europeo… Por otro lado, en política internacional es sin duda difícil determinar el resultado final y no existe una foto fija como en los sprints.

En una de las redes sociales, este mismo fin de semana he mantenido una conversación con un periodista amigo, cuyo conocimiento y opinión valoro mucho. Empezamos a debatir cuando él escribió: “Sí al Estado palestino. Dos estados para dos pueblos!!!” Yo me pregunté a mí mismo y luego también a él si estaba seguro de que los propios palestinos aceptaban la segunda parte de su lema. Es más, si no era justamente ese el mensaje que intentó pasar el Primer Ministro Netanyahu en la ONU. Porque Netanyahu dijo muy claramente que Israel no será el último estado en reconocer al Estado palestino, sino el primero justo después de un acuerdo de paz, acuerdo basado en la fórmula de dos estados para los dos pueblos.

Nuestro debate continuó y en un determinado momento se llegamos a la pregunta de si se puede separar el reconocimiento del Estado palestino de las negociaciones y del acuerdo de paz. Es precisamente en ese momento en el que se ve la diferencia entre un optimista, un pesimista y un realista. Mientras el optimista puede aceptar dicha separación y el pesimista puede rechazarla, el realista sólo tiene que recordar la Franja de Gaza.

Pensábamos que si nos retirábamos de la Franja de Gaza, si desmantelábamos los asentamientos y sacábamos a los colonos, podríamos volver a las negociaciones. ¿Con quién podemos negociar hoy? ¿Con los kassam?, ¿con los terroristas de Hamás? y ¿sobre qué?, si ellos ni siquiera apoyan la iniciativa de Abas en la ONU. Con o sin Estado palestino, ellos no reconocen a Israel.

Del mismo modo, la fórmula de “primero reconocimiento del estado y luego negociaciones” puede llevarnos pues a la 2ª Franja de Gaza, esta vez en Cisjordania.

Así pues, tras haber seguido la mayoría de los medios de comunicación este fin de semana, realmente no sé “quién ha ganado”, pero sí sé quién no ha ganado: la Paz. Y seguirá siendo así mientras no retomemos las negociaciones.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel


P.D. Dentro de dos días celebraremos el fin de año hebreo, así que quiero aprovechar esta oportunidad para desearos a todos un ¡Feliz Año Nuevo! Que sea un año dulce, exitoso y, sobretodo, un año de Paz.

lunes, 19 de septiembre de 2011

EL RECONOCIMIENTO DE UN ESTADO PALESTINO ¡QUÉ BUENA IDEA!


Desviándose del Camino hacia la Paz


Hace bastantes años que la Asamblea General de la ONU no ha generado este tipo de expectación. Creo que ni siquiera la última película de Harry Potter lo ha hecho. Si se tratara de un espectáculo probablemente habría colas de gente esperando noche y día para comprar las entradas. Sin embargo, la comparación con una película estilo Harry Potter tiene otros dos puntos importantes y coincidentes:

-         igual que cuando ves una película basada en un libro que ya has leído, también en este caso sabemos muy bien cómo va a terminar.
-         a diferencia del 7º capítulo de la 2ª parte de Harry Potter, éste de ninguna manera va a ser el final de la saga. Lamentablemente. Aunque podría serlo.

Los palestinos presentarán el reconocimiento de su estado a la votación de la ONU. Y aunque todavía no sabemos el camino exacto de esta iniciativa, países, políticos, periodistas y activistas ya se están posicionando y agrupando en uno u otro lado de la iniciativa.

Se escribe mucho, y se habla más, acerca de esta noticia, sin embargo, también se olvida mucho sobre todo este asunto que ni representa una novedad, y mucho más importante, tampoco representa un cambio ni un paso hacia una solución pacífica para el conflicto.

Antes de nada quiero aclarar una cosa, apoyo la creación de un Estado palestino. No solamente como una persona con nombre y apellidos sino también como Portavoz de esta Embajada y representante del Estado de Israel. Pero antes de que vayáis a celebrarlo como una gran noticia, os diré que no se trata de una gran novedad, porque Israel ya reconoció el Estado palestino (más o menos con las mismas características que su liderazgo presenta hoy) en tres ocasiones diferentes en el pasado.

La primera, en 1947 con la Resolución 181 de las Naciones Unidas que hablaba de la Partición y la Creación de dos Estados, uno judío y uno árabe. Nosotros la aceptamos, ellos nos declararon la guerra.

En los años 2000 y 2008 llegamos con los palestinos a un Acuerdo de Paz y, en ambas ocasiones se trataba de la creación de un Estado palestino reconocido por Israel. A ambos acuerdos llegamos tras una larga negociación con un objetivo muy claro, llegar a una solución pacífica del conflicto que, entre otras cosas, consistía en la creación de un Estado palestino. Pero en ambas ocasiones la respuesta palestina fue “no” (en el año 2000 parte de la respuesta fue la segunda Intifada).

Israel apoya la solución de “dos estados para los dos pueblos” como la única y mejor manera de llegar a la Paz. Creemos que el camino debe ser a través de las negociaciones directas entre los palestinos y nosotros.

La iniciativa palestina actual es pues un intento de evitar las negociaciones, y por eso creemos que sólo dañará la posibilidad de llegar a una solución pacífica. Desviarse del Camino de la Paz sólo nos conducirá hacia un retraso en la consecución de la Paz.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

lunes, 12 de septiembre de 2011

UN AMIGO EN LA TORMENTA DE LA EMBAJADA DE ISRAEL EN EL CAIRO

Entre los acontecimientos acaecidos durante los últimos días en Egipto y a los que nos arrastra la actualidad, también nos queda un espacio para lo personal. Cuando conoces a los protagonistas que están en el centro de las noticias, los acontecimientos y su cobertura mediática se transforman y te tocan en lo más íntimo, ya que para ti tienen rostro cada una de las palabras de cada una de las crónicas.

En todo el caos, generado por las acciones contra la Embajada de Israel en El Cairo por parte de una multitud furiosa cuyos ojos reflejaban odio y muerte, están mis amigos del servicio exterior de Israel, los diplomáticos que sirven en Egipto. Ya no se trata sólo de un suceso que está transcurriendo a 5.000 Km de distancia de aquí, sino que es algo que me genera preocupación personal por cada uno de ellos.

El fin de semana pasado los medios de comunicación en Israel y en el resto del mundo nos contaron que los diplomáticos israelíes y sus familias habían sido evacuados en un vuelo especial a Israel. En El Cairo permanece un solo representante de la diplomacia israelí, el vice embajador que se queda como responsable, al menos de momento de las relaciones poco sencillas entre los dos vecinos.

Este diplomático se llama Israel Tikochinsky y es amigo mío, además de compañero de promoción. Y si hay una persona que pueda quedarse como responsable de estas frágiles relaciones ésa es Israel. En sus once años de carrera diplomática ha servido durante dos períodos en El Cairo, el primero como Portavoz de la Embajada y el segundo ahora como vice embajador.

Su pasión por la relación entre Israel y Egipto deja mucho lugar para la esperanza de que llegará el momento en que volvamos a vivir en paz, sin amenazas ni para los diplomáticos ni para nadie más.

A través de estas líneas también le envío a él y a su familia un fuerte abrazo y mucho ánimo en estos difíciles momentos. La paz lo merece.

Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

miércoles, 7 de septiembre de 2011

QUIZÁ EL INFORME PALMER LLEGA DEMASIADO TARDE…

El pasado fin de semana la ONU publicó un informe extremadamente importante acerca de los incidentes de la flotilla en 2010. Este informe sobre las investigaciones realizadas fue escrito por el ex Primer Ministro de Nueva Zelanda, Geoffrey Palmer, y tras varios aplazamientos ha visto ahora la luz.

Parte de sus conclusiones debería ser motivo de satisfacción para Israel, ya que demuestra claramente que la gran mayoría de las críticas que entonces se vertieron contra Israel estaban equivocadas. El informe explica contundentemente que, no sólo el bloqueo marítimo a la Franja de Gaza está justificado y es legal (y con eso se desmonta cualquier otra futura iniciativa de intentar repetirlo por parte de los que apoyan a Hamás) sino que, además pone de manifiesto que Israel tenía todo el derecho bajo la ley internacional de detener cualquier intento de violar el bloqueo, como ése fue el caso de la nave Mavi Marmara.

Además, en el informe se desinfla la burbuja de la Flotilla, autodenominada “humanitaria” y falsamente llamada “de la paz”, al explicar claramente que el objetivo de dichos activistas era el de apoyar a un grupo extremista en la Franja de Gaza. Y siguiendo este razonamiento del informe, no es erróneo denominarla “la Flotilla de Hamás”.

Pero mucho más allá que hablar de derecho internacional y de la legitimidad de las acciones israelíes, el informe indica sin género de duda que la causa última de todos estos acontecimientos está en la existencia de una continua amenaza terrorista para Israel por parte de “grupos armados”. Tanto el bloqueo a la Franja de Gaza como también su aplicación al detener los buques que intentan romperlo, son considerados pues parte de la autodefensa legítima del Estado de Israel.

En el informe también hay puntos de crítica hacia Israel en lo relativo al desarrollo de la operación pero, si atendemos a la realidad mediática y de opinión pública que se manifestó en muchos lugares en el mundo, creo que estos puntos críticos se difuminan ante las conclusiones principales.

Y en este punto, la publicación de este informe y su cobertura mediática me han hecho llegar a dos premisas básicas: la primera es que, al igual que la retractación del juez Goldstone, este informe llega tal vez demasiado tarde, una vez que el daño en la opinión pública ya está hecho. La segunda trata del papel de Turquía y de su reacción.

Aunque el informe por un lado cuestiona el papel desempeñado por Turquía y sus relaciones con la organización ultraislamistas IHH, y sugiere que Israel se lamenta frente a Turquía por las bajas de la operación, la reacción turca ante la publicación del informe ha sido echar al embajador israelí en Ankara y rebajar el nivel de las relaciones entre ambos países, antes aliados estratégicos.

Y si bien podemos sentirnos satisfechos por el informe, debemos decir también que no deseábamos llegar a esta situación. No es nuestro deseo aplicar un bloqueo sobre la Franja de Gaza y tampoco es nuestro deseo que nuestras relaciones con Turquía atraviesen una crisis. Creemos, sin embargo, que la reacción turca ha sido desmesurada y deseamos que Turquía vuelva pronto a ocupar un papel de apoyo a la estabilidad de toda la región.



Lior Haiat
Portavoz

P.D.: Me alegro de estar de vuelta con vosotros.

miércoles, 6 de julio de 2011

AMNISTÍA Y LA DEMAGOGIA BARATA


Ésta no es la primera ocasión que escribo en este Blog sobre las personas de la sección española de Amnistía Internacional. Lo hice ya hace unos meses y no pensaba volver a hacerlo, porque pensaba que no podría aportar nada nuevo sobre la mirada sesgada de los que se proclaman activistas de los Derechos Humanos. Es más, creía que no debíamos ocuparnos de hablar de esta organización dado que no les considero interesados en  un diálogo con nosotros, sino más bien en una campaña antiisraelí coordinada con muchas otras organizaciones que poco o nada tienen que ver con los Derechos Humanos.

A pesar de todo lo dicho, han pasado dos cosas durante estas dos últimas semanas que me han llevado a cambiar de postura al respecto y que son la razón por la que escribo este último post.

Hace unos días llegó a la Embajada una carta de Amnistía Internacional España (AIE) que hablaba de los sirios de origen palestino que trataban de atravesar la frontera de Israel con Siria. Ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso. Por un lado, la carta parece escrita por una persona ciega. En ella se ignora totalmente el hecho de que Israel tiene derecho a la auto-defensa ante el intento de miles de sirios que quieren violar su soberanía. Y por otro lado, también se ignora que este acontecimiento ha sido planeado por el Presidente de Siria al mismo tiempo que masacra a su pueblo.

Esta carta ha sido pues el motivo por el cual, tras tratar el tema con el Ministerio de Asuntos Exteriores en Jerusalén, me puse en contacto con los representantes de AIE para explicarles lo que pienso de su trabajo y, más concretamente, de su obsesión con Israel.

No voy a entrar en detalles sobre esa reunión, que podría servir de argumento bien para una película cómica o bien para una película de terror. Sólo revelaré, para quien no lo sepa, cuáles son los objetivos prioritarios de AIE para el 2011. Se refieren a cuatro países: ¿Egipto? No, ¡que va! ¿Libia quizá? ¡Claro que no! ¿Siria puede ser? Tampoco… ¿Irán acaso? Por supuesto que no… Para los que estéis ya impacientes, os cuento que se trata de cuatro estados que tienen una cosa en común…: ¿Son países musulmanes? La respuesta aquí también es “No”. ¿Se trata de estados árabes? “Gran error”. ¿Son dictaduras? “Muy lejos de eso”.

Los países prioritarios para el 2011 para AIE son: Estados Unidos, Colombia, España e Israel. Cuatro países democráticos son pues el objetivo del foco de AIE. Ni siquiera voy a entrar en una discusión acerca del estado de los Derechos Humanos en cada uno de estos países, me limitaré a decir que entre los miembros de la ONU, se puede encontrar uno o dos países más problemáticos en temas de Derechos Humanos.

Además, fácilmente se puede entender la razón política que les lleva a poner el foco en estos países y yo me pregunto: ¿No es una vergüenza decirles a los pobres sirios, a los libios y a los yemeníes que para AIE hay cosas más urgentes que tratar que su situación, es decir, luchar contra países democráticos? ¡Qué buenos y nobles son!

Si realmente ésta es la situación… tal vez no debería quejarme, ya que estamos en un grupo de países muy respetados. Sin embargo, lo que me dio que pensar es el hecho de que los cuatro países mencionados luchan contra la amenaza del terrorismo… Quizá es que a AIE no gusta que se luche contra el terrorismo… De modo que los países que apoyan el terrorismo lo tienen más fácil porque no están en el foco de AIE.

Por otro lado, los representantes de AIE llegaron preparados a nuestra reunión. Habían leído mi post sobre su trabajo y traían listas unas excusas que resultaron casi divertidas. Por ejemplo, en lo referente a la película "Paradis Now", dijeron que sólo la exhiben para hablar del terrorismo suicida, de la misma manera que exhiben películas sobre la violencia familiar. Éste podría ser un buen argumento si no fuera por el hecho de que en ninguna película de violencia familiar se simpatiza con el agresor, como así sucede con el terrorista en dicha película.

Otro tema que tratamos fue el relativo a las victimas de la operación militar en Gaza de 2008. Alegaron que AIE no se limita a hablar de las víctimas palestinas, y que también menciona a los israelíes fallecidos durante esta operación. ¡¡¡Bravo!!! ¿Por esta mención merecen un árbol en el Bosque de los Justos de la Humanidad?...

Cuando les pregunté ¿por qué se limitan a enumerar a las víctimas que hubo durante el mes de la operación y no mencionan del mismo modo a los muertos y heridos durante 8 años a causa de la lluvia de cohetes y misiles lanzados a la población civil israelí?, me respondieron que no tratan ese asunto. ¡Qué conveniente respuesta!... Los Derechos Humanos en Israel sólo les interesan cuando se trata de palestinos…

Sin embargo, el ejemplo más clarificador tiene relación con "una campaña" por Guilad Shalit. Los representantes de AIE han repetido muchas veces durante nuestra reunión que una nueva campaña sobre el soldado israelí secuestrado desde hace 5 años a manos de los terroristas de Hamás está a punto de empezar. Incluso mencionaron, en varias ocasiones, que han recibido orden de hacerlo desde la central de Amnistía Internacional en Londres. En realidad no sé si querían informarnos de que incluso su central se ocupa de los Derechos Humanos de Guilad Shalit, o bien querían dejar claro que ellos personalmente nada tenían que ver con esa iniciativa… ¡Vaya!, ¡Qué bien! Y no lo digo con cinismo, es totalmente en serio. AIE se suma (un poco tarde, eso sí) a la campaña mundial por Guilad Shalit.

Les pregunté si íbamos a ver cartas sobre Guilad Shalit. “No”, me respondieron. ¿Veremos entonces a jóvenes con hojas explicando el caso de Guilat a la gente en el Parque de El Retiro y pidiéndoles su firma, tal como lo han hecho en otras ocasiones? “No, no se trata de ese tipo de campaña”. Vale, entonces ¿Habrá una rueda de prensa? “Tampoco”. ¿Entonces en qué consiste la campaña? “Se trata de un comunicado de prensa y de una campaña en Internet.   

Muy bien. No se puede despreciar un granito de arena como éste. Hay muchas “organizaciones de Derechos Humanos” que no hacen ni siquiera esto... Bueno, me decía yo. Y se me ocurrió una idea genial. ¡Como dentro de pocos días hay convocada una concentración por Guilad, podría ser una buena idea que AIE participara en la misma! En resumidas cuentas, no recibí una respuesta negativa: “Bueno, lo vamos a evaluar, lo vamos a pensar, hay que estudiarlo...“.
Tras la reunión le hice llegar a uno de los organizadores de la concentración por Guilad el contacto de AIE y… no, no os voy a dejar en suspenso… La respuesta que ha recibido de AIE ha sido que no quieren participar en una actividad a favor de la liberación de Guilad, que no les deja su central de Londres pero que a cambio, se ofrecen para informar de la misma a todos sus miembros. ¡Que levante la mano quien haya recibido esta información por parte de Amnistía Internacional España! …


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

P.D.: Estaré de vacaciones un par de semanas, así que retomaré el Blog “Off the Record” entonces. Nos vemos a la vuelta.

viernes, 1 de julio de 2011

ESTA PROVOCACIÓN HACE AGUA

Durante las últimas semanas se me han acercado varias personas, algunos de ellos amigos de Israel, para pedirme que escriba un post sobre la flotilla que va hacia Gaza y sobre los que están detrás de esta iniciativa. Mi respuesta a estas peticiones ha sido en general que este Blog trata de temas que están en los medios de comunicación y que, dado que el tema casi no tiene cobertura mediática real, no nos interesa hacer noticias de algo que no lo es. Muy pocos medios de comunicación han dedicado hasta hoy una atención especial a la flotilla y al grupo marginal que está tras ella, a pesar de todos los esfuerzos (en muchas ocasiones patéticos) a través de los cuales pretenden llegar a los medios de comunicación, utilizan para ello antiguas noticias, provocaciones baratas y no pocas mentiras. Un periodista serio que analice la actividad mediática de los organizadores españoles de la flotilla va a encontrar intentos desesperados  de aumentar la cobertura en los medios mezclados con una enorme cantidad de desinformación y de falsedades.

Por otro lado, esta escasa cobertura mediática hace surgir algunas cuestiones fundamentales relacionadas con la profesionalidad y la ética periodística, una de ellas es la distinción básica entre un participante en una iniciativa tal y un periodista.

El periódico israelí “Haaretz” decidió mandar a la flotilla a la periodista Amira Hass, cuya postura y opiniones son de sobra conocidas, así como sus reportajes sobre la flotilla, de modo que será difícil separar entre la información que transmitirá y los comunicados de prensa de los propios organizadores. El hecho de que un pseudo-periodista o un medio de comunicación se transforme en portavoz de una actividad, no es algo raro, tampoco en España (y no, no me refiero sólo a la manera en que Público presenta a la flotilla… quien no conociera la situación podría pensar que este periódico tiene acciones en el proyecto).

Uno de los participantes españoles en la primera flotilla se presentaba como periodista y activista a la vez. Es ésta una definición muy problemática desde el punto de vista ético y profesional. El papel del periodista no es crear noticias, sino informar de ellas y la necesaria distancia entre el periodista y las noticias es imprescindible para su profesionalidad. Poco después, cuando este pseudo-periodista reveló que trabaja en el canal de televisión de Chaves, entendí que la causa ética no está muy arriba entre sus prioridades… Está acostumbrado a ser portavoz de elementos no-democráticos y extremistas, de modo que su actividad a favor de la coalición de apoyo a Hamás no debe sorprender a nadie.

Tampoco debe sorprender el hecho de que otra activista española, que participó en la primera flotilla y que también está involucrada en la iniciativa actual, llegó a presentar “documental” sobre “la flotilla de la paz” que empieza con una “animada” canción en árabe cuya letra dice así: “Intifada… preparaos judíos porque el ejército de Mahoma se está acercando…”.

Este mensaje pone de manifiesto claramente quién está detrás de la flotilla y al servicio de quién están sus participantes, unos debido a su ignorancia y otros por simple maldad.


Lior Haiat
Portavoz de  la Embajada de Israel

martes, 28 de junio de 2011

CINCO AÑOS SIN DERECHOS HUMANOS, CINCO AÑOS SIN GUILAD

Hace exactamente cinco años que Guilad Shalit fue secuestrado por los terroristas de Hamás. Guilad entonces tenía 19 años y el tanque en el que se hallaba estaba situado en el lado israelí de la frontera con la Franja de Gaza. Su cometido era la defensa de las aldeas israelíes frente a la amenaza terrorista.

La fecha de este quinto aniversario está presente por todo el mundo y también la Federación de Comunidades Judías de España está preparando un acto el próximo 10 de julio para recordar que Guilad Shalit continúa secuestrado.

El fenómeno del secuestro de civiles y soldados a manos de terroristas no es nada nuevo. Decenas de secuestros e intentos de secuestros han sido llevados a cabo por distintas organizaciones terroristas, a veces incluso con el apoyo de gobiernos de la región y, en algunos casos con ayuda de ciudadanos occidentales fuera de las fronteras de Israel.

Tratando de analizar las razones de esta forma de actuación de los grupos terroristas he llegado a la conclusión de que hay dos razones fundamentales: la primera es la más obvia y la más mencionada. Se trata del alto valor que dan los israelíes, tanto los gobiernos como la sociedad, a la vida humana. Por eso permiten a las bandas terroristas negociar la vida del secuestrado (y a veces incluso su cadáver) como si se tratase de una simple mercancía a cambio un precio que ninguna otra sociedad estaría dispuesta a pagar. Algunas veces comparando lo incomparable, es decir, al secuestrado israelí con los terroristas que han asesinado y que han preparado atentados en los que han muerto decenas de civiles.

Mediante estos pactos, el estado de Israel termina pagando un precio muy alto, y no me refiero al precio del intercambio de un secuestrado por unos terroristas, sino de que así Israel expone nuestro punto débil o nuestro talón de Aquiles como sociedad: para nosotros lo más importante de todo es la vida.

La segunda razón por la que los terroristas llevan a cabo secuestros es tal vez mucho más complicada y problemática. No se paga ningún precio por un secuestro en la opinión pública. Las llamadas organizaciones de derechos humanos, activistas y cooperantes de distintos tipos cierran los ojos ante estos secuestros o, en el mejor de los casos, los condenan con la boca pequeña, mientras siguen apoyando a los secuestradores a través de campañas de boicot o flotillas de provocación cuyo único fin es abrazarse con los terroristas de Hamás.

La Cruz Roja en estos últimos 5 años, desde que fue secuestrado Guilad, no le ha visitado ni una sola vez. Con todo el trabajo “humanitario” que hace en la Franja de Gaza parece ser que para ellos no es tan importante que este joven tenga una visita humanitaria. La Cruz Roja y las ONG’s, que pretenden tratar de derechos humanos, tienen el descaro de seguir proclamándose defensoras de los derechos humanos después del silencio que mantienen desde hace 5 años en relación a la situación de Guilad Shalit. Quizá, desde su punto de vista, el hecho de que sea ciudadano israelí les hace ignorar sus derechos humanos.

Lior Haiat
Portavoz de  la Embajada de Israel


P.D. El pasado mes de octubre se llevó a cabo una marcha en Barcelona por la liberación de Guilad Shalit. A la finalización de la misma leí estas palabras que os envío a continuación:

Marcha por Gilad Shalit
Barcelona, 23 de octubre de 2010
 Gilad Shalit es mi hermano.
Gilad Shalit es el hermano, el hijo, el amigo, el vecino de cada uno de nosotros.
Si bien lleva más de 1500 días en cautiverio, no deja de estar presente en nuestras vidas ni un solo momento.
Está presente como un símbolo de nuestra lucha contra la maldad y la crueldad de sus secuestradores.
Está presente como un símbolo de nuestra fuerza como sociedad democrática; una sociedad que da un valor supremo a la vida humana, frente a una banda terrorista que sacraliza la muerte, tanto de sus enemigos como de sus hermanos.
Gilad Shalit es un símbolo de la hipocresía de muchos en las sociedades occidentales y en la sociedad española que llevan la bandera de los derechos humanos, pero que han olvidado los derechos de Gilad durante más de cuatro años. Y lo es también de la hipocresía de los activistas de la famosa flotilla a Gaza, que bajo el ropaje de una acción humanitaria llevaron a cabo un mero acto de provocación propagandística. ¿Dónde estaba el humanitarismo de los cooperantes cuando recibieron la solicitud de la familia Shalit de pasar una carta a Gilad? ¿Dónde estaba el humanitarismo de los cooperantes al servicio de Hamás de todo el mundo? ¿Dónde acaba su falsa lucha por los derechos humanos?
Pero Gilad no es sólo un símbolo, Gilad es un joven. Un joven que quiere vivir en libertad, que quiere salir de la oscuridad hacia la luz, conocer amigos, divertirse, estudiar, aportar a la sociedad.
Quiero leer unos párrafos de las palabras que pronunció Noam Shalit, su padre, en los últimos meses. Hace más o menos un año Noam Shalit se presentó ante la comisión Goldstone para poner en su agenda la situación de Gilad:
“No hay duda de que vosotros sabéis que el secuestro de mi hijo es contrario a la ley internacional;... sus secuestradores llevan a cabo crímenes de guerra y tratan de una forma inhumana a mi hijo al no permitir tan siquiera a los representantes de la Cruz Roja visitarle y verle.”
Shalit siguió y habló a la gente de la Franja de Gaza:
“Ciudadanos de Gaza, vuestros líderes cometen un crimen contra mi hijo al mantenerlo como rehén. A vosotros también os tienen como rehenes. Durante los últimos años, vosotros, habitantes de la Franja de Gaza, habéis sido rehenes de vuestro gobierno.”
Hace unos meses en un acto cultural en la frontera con la Franja de Gaza en conmemoración del cuarto aniversario del secuestro de Gilad por los terroristas de Hamás, Noam dijo:
“Desde hace ya cuatro años, nuestro querido Gilad está bajo un aislamiento total en los sótanos oscuros de Hamás, sin luz del día, sin luz de vida a unos pocos kilómetros de este lugar. Pido a los cientos de miles de personas que nos acompañan en este viaje que no olvidéis a Gilad. No olvidéis a Gilad que nos espera y nos grita su grito silencioso desde la oscuridad. Desconectado de su familia y de sus amigos. Desconectado del mundo.”
Noam Shalit continuó diciendo:
“Aprovecho esta oportunidad para hacer un llamamiento, desde la frontera entre Israel y Gaza, a la comunidad internacional, a la Unión Europea, al gobierno de Estados Unidos y al Cuarteto: de la misma manera que supieron presionar a Israel para dar pasos humanitarios destinados a aliviar el bloqueo para mejorar la situación en la franja de Gaza, y con la misma firmeza, deben presionar a Hamás y a sus líderes para que den pasos humanitarios pequeños y simples a favor de nuestro hijo Gilad.”
Estas son las palabras de Noam Shalit y son las palabras de cada uno de nosotros, porque Gilad es nuestro hijo.
Gilad Shalit es mi hermano

Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel 

lunes, 20 de junio de 2011

MIL AÑOS SOBRE LA CUERDA DE UNA GUITARRA


En este post no os quiero hablar de política, ni siquiera de medios de comunicación, quiero hablaros de algo que realmente me apasiona, la música.

Muchas veces he mencionado, tanto en este blog “Off the Record” como en otros lugares, que nuestro papel como diplomáticos, no importa el país al que representemos, ni el país en el que vivamos, es crear puentes entre nuestros países y sociedades.

De vez en cuando estos puentes ya existen, y no me refiero a un pequeño puente nuevo e inestable, sino a puentes que traspasan las generaciones. Nuestro papel como diplomáticos es hacerlos visibles, desempolvarlos en casos y enfocar siempre nuestros puntos de contacto.

Shlomo Ibn Gabirol fue un poeta judeo-español del siglo XI. Nació en Málaga y durante su corta vida llegó a vivir en Zaragoza y Granada antes de fallecer en Valencia a los 37 años. Ibn Gabirol es uno de los más importantes pensadores de los judíos españoles que escribieron en lengua hebrea y su obra forma parte de la cultura judeo-española de su época en la Península Ibérica y de la que continuó en épocas posteriores en otros lugares.

Casi 1.000 años después de que Ibn Gabirol escribiera sus textos, dos genios la música los han recogido, Berry Sakharof y Rea Mochiach, y los han fusionado con el rock israelí en una obra que tiene su inicio en la pluma mojada en la tinta de hace un milenio en España y que llega hoy a través de una púa a la cuerda de una guitarra eléctrica en el estado de Israel.

El puente que se construyó entre España e Israel y que continúa en pie desde hace 1.000 años han empezado a atravesarlo Berry Sakharof y Rea Mochiach y esta semana están llegando al lado español del puente. Los dos “retornan” a estas tierras con su espectáculo “Adumey Hasefatot” (Labios rojos). Os invito a acompañarme en estos tres conciertos especiales en Madrid, Córdoba y Málaga y a escuchar el especial sonido que une nuestras culturas, nuestras historias comunes y nuestro presente y futuro.

Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

lunes, 13 de junio de 2011

NI PUNTO DE COMPARACIÓN

Estos días me estoy acordando de un libro que leí de niño. Se trata de “La silla de plata” de la serie “El león, la bruja y el armario” de C.S. Lewis, una de las que más me gustaron. Más concretamente he estado recordando una de las partes en la que los dos protagonistas intentan convencer a la bruja de que existe otro mundo en el cual hay un león que es igual a un gato, sólo que más grande, y un sol que es igual que la lámpara, sólo que más grande… La bruja trata de defender su mundo y les dice que están inventando otro de ficción en el que cada cosa es igual a las del suyo, sólo que más grandes.

La razón por la que he recordado este cuento, especialmente esta parte, es por una conferencia que dí hace unos días y por una pregunta que me hicieron a continuación. De hecho, dicha pregunta (sobre la que volveré más tarde) es sólo un ejemplo más de la política llevada a cabo por parte de la propaganda palestina durante los últimos años, propaganda que intenta equiparar el conflicto de Oriente Medio a otros acontecimientos de la historia de la humanidad. El objetivo está claro: presentar a Israel de la peor manera posible y, para conseguirlo, no importa si se distorsiona la realidad.

Un ejemplo extremo de esto es la comparación que tratan de hacer los palestinos entre su situación y la de los judíos en Europa durante el Holocausto. Más allá del hecho de que se trata de una serie de mentiras y de propaganda barata, lamento decir que demasiada gente en el mundo lo cree y lo acepta, a veces ciertamente por falta de conocimiento pero, muchas otras por prejuicios y estereotipos.

También es éste el caso de la valla de seguridad que los palestinos tratan de comparar con el muro de Berlín ignorando completamente la principal diferencia  entre ambos: que el muro de Berlín fue construido para evitar que la gente se escapara de la Alemania Oriental hacia Occidente, mientras que la valla de seguridad (con sólo un 5% de cemento) se construyó para evitar los atentados suicidas de terroristas palestinos en los centros de las ciudades israelíes.

Otra de las comparaciones que no se sostienen es el uso continuado que hacen de la palabra “Apartheid”. La razón por la que la propaganda palestina usa esta palabra está muy clara, del mismo  modo que está muy claro que no hay ninguna similitud entre ambos casos. Además de los numerosos ejemplos y datos que presentan a los árabes israelíes como la población árabe más demócrata, con la mayor calidad de vida, la que menos emigra y la más educada de todo Oriente Medio (por no hablar de una de las reinas de la belleza israelí, árabe-palestina, del ex ministro de cultura israelí, árabe-palestino, o del capitán de la selección de fútbol israelí, árabe-palestino), entre otros muchos, últimamente ha venido a sumarse a todo ello un nuevo dato.

Hace unos meses se han publicado los resultados de un estudio titulado “Los palestinos de Jerusalén Oriental: Qué es lo que realmente quieren?”. Estos árabes-palestinos serán, según algunos análisis y pronósticos, ciudadanos de un futuro estado palestino tras el acuerdo de paz entre Israel y los palestinos (por ejemplo en la oferta de Ehud Barak en Camp David, en 2000, y la de Ehud Olmert en las negociaciones con Abu Mazen, en 2008). En el citado estudio se preguntó a los árabes de Jerusalén Oriental, entre otras cosas, en qué lado de la frontera querrían vivir tras un acuerdo de paz, es decir, si querrían ser ciudadanos de Israel o bien del futuro estado palestino. Los resultados son asombrosos: más de la mitad de los que contestaron quieren seguir estando en el lado israelí de la frontera y ser ciudadanos israelíes. Y este dato es aún más sorprendente si consideramos que los árabes de Jerusalén Oriental (no así los palestinos de Gaza y de las demás partes de Cisjordania) son probablemente la población palestina más integrada en la sociedad israelí y, entre otras cosas, incluso votó en las elecciones municipales en Jerusalén, la única ciudad mixta de todas las ciudades de Gaza y Cisjordania (no así de Israel, donde existen otros ejemplos como Haifa).

Volviendo a la pregunta que mencioné que me hicieron, fue formulada después de mi conferencia en la Escuela Diplomática en Madrid. A pesar de que la conferencia no trataba sobre el conflicto árabe-israelí, tres alumnos de origen palestino que asistieron trataban a toda costa de introducir el conflicto en la misma.

Una de estas alumnas, árabe-palestina de Jerusalén Oriental, dijo entre otras cosas que yo estaba tratando de presentar la sociedad israelí como una sociedad perfecta, liberal y democrática pero que en realidad está llena de conflictos internos y enfrentamientos: entre religiosos y laicos, entre inmigrantes y nativos y entre inmigrantes de uno u otro origen. Además, añadió que el “Apartheid” (otra vez esta palabra “mágica”) está presente incluso dentro de la propia sociedad israelí.

Mi respuesta fue doble, por un lado, le expliqué que no presentamos a Israel y a la sociedad israelí como algo utópico, lo cual no implica que tengamos que aceptar la crítica ciega y falsa por el simple hecho de ser israelíes. Y por otro, le pregunté que, si la situación en Israel es tan terrible como ella decía y si realmente existiera un “Apartheid” como ella proclamaba, ¿cómo podría explicarse el hecho de que tras un acuerdo de paz la mitad de sus vecinos y familiares prefiriesen vivir conmigo a vivir con ella?

Quizá la situación en Israel no sea tan terrible. Quizá la situación en su lado sea mucho peor. O quizá ambas cosas sean ciertas y no como ella dice.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel