miércoles, 27 de abril de 2011

SE LE ESCAPÓ

“De cómo la prensa está al servicio de los países
árabes y musulmanes”

La semana pasada leí en el periódico estadounidense The Wall Street Journal un artículo increíble que revelaba, accidentalmente, la estrategia de los países árabes y musulmanes en las organizaciones internacionales. Dado que se trata de un artículo relativamente breve, voy a intentar traducirlo al español:


Funcionarios del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU presionan para mantener una sesión sobre Oriente Medio.

Ginebra.- Algunos miembros de la organización superior de la ONU para los derechos humanos están presionando para mantener una sesión de emergencia que examine las respuestas de los gobiernos contra las protestas populares que se han extendido por Oriente Medio y el norte de África, declararon diplomáticos occidentales este miércoles.

Los países de Hispanoamérica, Europa, América del Norte y Asia tratan de reunir las 16 firmas necesarias para forzar una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para la semana que viene, dijeron los diplomáticos.

El título propuesto para esta sesión (“Promover y proteger los derechos humanos en el contexto de los recientes protestas pacifistas”) fue elegido para no mencionar a ningún país en particular, dijeron esos diplomáticos. Ellos confirmaron que Egipto, Túnez, Libia, Yemen, Bahrein y Siria estarían entre las naciones cuyas represiones violentas de las protestas serían tratadas.

Ahora viene la parte buena:

La Organización la Conferencia Islámica, cuyos miembros tienen un peso importante entre los 47 países del Consejo de Derechos Humanos, dijo que no va a aceptar dicha sesión.

“Creemos que los acontecimientos que están sucediendo no merecen este tipo de sesión especial”, dijo Zamir Akram, embajador de Pakistán para las Naciones Unidas en Ginebra.

Y aquí viene la parte que realmente se le escapó:

Acusó a estos promotores de la sesión especial de doble rasero y dijo que la Organización de la Conferencia Islámica va a utilizar cualquier sesión de ese tipo para poner el foco en las violaciones de los derechos humanos por parte de Israel.

¡Se les ha caído la máscara!

Se ha descubierto la “estrategia secreta” de los países árabes, que controlan tantas organizaciones de Naciones Unidas como el Consejo de los Derechos Humanos. Cada vez que se va a tratar un tema relacionado con ellos, automáticamente ellos van a hablar de Israel: el inevitable chivo expiatorio.

La verdad es que no me ha sorprendido. Ya conocemos su táctica, tal vez la única diferencia es que esta vez ha sido un alto representante de esta pandilla el que ha descubierto todas sus cartas. Sin embargo, este asunto me ha suscitado dos preguntas:

  1. Si ésta es realmente la situación, ¿por qué se trata todavía a una organización como el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU como si fuese una organización relevante, cuyas resoluciones extrañas y unilaterales se citan como si fueran “verdades reveladas”?. ¿Acaso nosotros, como comunidad internacional, queremos que sean esos países los que nos den lecciones de derechos humanos? ¿Libia?, ¿Siria?, ¿Irán?, ¿Pakistán?

  1. En segundo lugar, pero no con menor relevancia: ¿Dónde está ese periodista occidental que se detenga y diga: “Nos hemos equivocado. Hemos caído en la trampa de los regímenes oscurantistas. Hemos jugado a su juego y nos hemos comportado como la cobra que se mueve al son de su flauta. Durante años hemos mirado hacia otro lado, cuando de la situación de los derechos humanos en los países árabes y musulmanes se trataba, y nos apresurábamos a criticar a Israel, porque eso es lo que ellos querían que hiciésemos.
¿Dónde está este periodista que pregunte esto?

  
Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel


jueves, 7 de abril de 2011

ALGO VA IGUAL EN “EL PAÍS”

Hoy he leído en El País el artículo de Lluís Bassets titulado “Algo va muy mal en Israel”. La verdad es que no me ha sorprendido nada. No me malinterpretéis, no quiero decir que esté de acuerdo con lo que dice. Desde mi punto de vista el artículo está lleno de una profunda falta de comprensión y de una perspectiva errada, a la que me referiré más adelante.

El problema es pues que no me ha sorprendido el artículo. Estamos de nuevo ante la repetición de la misma historia de siempre: las dictaduras caen en el mundo árabe, miles de personas mueren a manos de sus líderes, sin embargo, para Lluís Bassets el problema está en Israel.

Bassets escribe “En algún momento, más pronto que tarde, también a Israel le alcanzarán las réplicas del terremoto que sacude a todas las sociedades árabes”. Lo que el autor se niega a entender es que Israel se encuentra en un lugar totalmente diferente al del mundo árabe y musulmán.

Las revoluciones en este mundo se hacen debido a oscuros regímenes, a la pobreza y a la falta de esperanza y no hay ninguna amenaza de que ese terremoto llegue a Israel, por dos razones: la primera es que la realidad económica de Israel hoy es totalmente diferente a la de esos países. La economía israelí se encuentra en un momento de crecimiento (el 5% en 2010), la tasa de paro está sólo al 6,1% y la calidad de vida corre paralela a la de los países de la Unión Europea. La segunda razón es que la estable democracia israelí tiene más recorrido histórico que una gran parte de los países que componen hoy la misma Unión Europea. La “isla democrática sionista”, como la denomina él, es ese lugar en el que un juez árabe decide el dictamen que envía 7 años a la cárcel al ex Presidente del Estado, es esa democracia en la que diputados del Parlamento cooperan con los mayores enemigos del estado y siguen siendo diputados en el país contra el que luchan. Algo imposible, por ejemplo, en España.

Estas dos razones, la económica y la democrática, afectan también a la población árabe-israelí, que está mejor situada y mejor integrada, en términos de sociedad civil y políticos, no sólo respecto a cualquier país árabe, sino incluso respecto a las comunidades musulmanas en Europa.

Si Lluís Bassets me hubiera preguntado a mí, le hubiera dicho que, ese terremoto del que habla, puede alcanzar a algunos países europeos mucho antes que a Israel.

Bassets, al intentar presentar los acontecimientos de las últimas semanas en Israel, cae una y otra vez en la trampa de convertirse en el abogado defensor de los palestinos. No menciona, quizá instintivamente, una serie de datos que no son sólo importantes, sino fundamentales para entender lo que está sucediendo. Así, cuando habla del intento de Israel de mantener su superioridad económica frente a los palestinos, olvida mencionar el informe del Banco Mundial publicado ayer, que habla del actual crecimiento económico en la Autoridad Palestina y de que en Cisjordania hay sólo un 16% de paro, dato envidiable para algunos países europeos. O también cuando olvida que son los palestinos los que se niegan a volver a la mesa de negociaciones (y lo hacen escudándose en este tipo de artículos como el escrito por Lluís Bassets para intentar justificar su negativa).

Bassets dibuja los acontecimientos a partir de una lógica que presenta el terrorismo palestino como una reacción y, de este modo, lo que hace en realidad es legitimar este tipo de violencia. Un ejemplo de ello es la vinculación que hace entre la construcción de asentamientos y el terrible asesinato de una familia de colonos. Disminuye a propósito la amenaza que representan los misiles y cohetes lanzados desde la Franja de Gaza y se olvida, convenientemente, de que Hamás y otras bandas terroristas no han parado ni una sola semana de lanzar, desde la Operación Plomo Fundido, dichos misiles y cohetes dirigidos hacia la población civil israelí. El hecho de que su periódico no informe de estos ataques, no significa en absoluto que los ciudadanos israelíes no estén en los refugios, debido a la amenaza que el terrorismo palestino de Gaza supone para sus vidas.

Pero aún hay dos cosas todavía peores en el artículo, una es cuando Bassets menciona el asesinato del actor judío-palestino Juliano Mer-Jamis, un símbolo de la convivencia, y curiosamente, se le olvida decir que fue asesinado por palestinos. En este punto sí que estoy de acuerdo con Bassets cuando escribe qu es “la trágica e interminable historia de siempre”. 

La segunda cosa es que cuando se refiere a Goldstone, lo hace con falta de respeto, hacia el juez y hacia nosotros. Dice que la razón de la rectificación de Goldstone es la presión de la comunidad judía (inspirándose en las teorías de la conspiración judía internacional). Quizá va siendo hora de que Bassets, y los otros Lluíses Bassets, reconozcan el hecho de que Goldstone, algo tarde pero finalmente, ha entendido lo que sucedió en la Operación Plomo Fundido. Sí, creo que ya va siendo hora de que los que durante los últimos dos años se han dedicado a citar ciegamente a Goldstone, y a elevarle como si fuera un santo, abran de una vez los ojos y entiendan lo que acabó por entender su héroe. Hay gente que sólo acepta la opinión de un judío mientras critica a Israel.

Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

martes, 5 de abril de 2011

ES PÚBLICO QUIEN TIENE LA RAZÓN, LA REALIDAD SIMPLEMENTE SE EQUIVOCA

Ayer mismo escribí mi post sobre la rectificación del juez Richard Goldstone (“Goldstone en los mundos de Yupi”). Lo cierto es que no tenía pensado volver a escribir sobre el tema ni hacerlo tan pronto pero, tras haber seguido parte de la cobertura mediática que se ha hecho del tema en España, creo interesante escribir unas líneas más al respecto.

El hecho noticiable del caso Goldstone indudablemente es que el juez ha dado marcha atrás en lo relativo a las acusaciones contra Israel y, al hacerlo, el informe y, por lo tanto, sus acusaciones, quedan sin valor ninguno. Sin embargo, ésa no ha sido la noticia para algunos medios de comunicación, que han elegido como noticiable la previsible reacción de los palestinos y de otros representantes árabes ante el radical cambio de valoración de Goldstone (por ejemplo Europa Press y ABC).

Significativo es el caso de Público, precisamente porque parece mostrar cómo es la propia dinámica de su redacción, perfecto ejemplo del juego de suma cero.

La primera cuestión a considerar es la decisión de publicar o no la noticia. Confieso que me sorprendió que Público decidiera hacerlo y también me sorprendió que eligieran un título tan pertinente: “Israel pide a la ONU que anule el informe Goldstone”.

Sin embargo, queridos amigos, no nos emocionemos demasiado pronto porque Público, a pesar de todo, no ha cambiado. Acabo de mencionar un par de aspectos positivos que sólo amortiguan un poco los aspectos “no tan positivos” de su cobertura…

Ya que me he referido al título, quiero continuar en este punto con el subtítulo del mismo artículo: “Su autor se retracta y ahora dice que no hubo crímenes de guerra en Gaza”. Lo que tengo que decir al respecto es que lo que dice el subtítulo no es cierto. Lo que Goldstone dice exactamente en su artículo del Washington Post es que Israel no cometió crímenes de guerra en Gaza, pero la retractación de Goldstone no se refiere a los crímenes de guerra que cometieron los terroristas de Hamás, que aparecen tanto en el informe como en el propio artículo de Goldstone. Crímenes de guerra de Hamás que, por lo que parece, para Público merecen el perdón, y los perdonan, y merecen el olvido, puesto que olvidan mencionarlos.

En la versión impresa de Público además destacan una frase en concreto, la misma mentira de siempre: “en Gaza han muerto 1.400 palestinos, la mayoría de los cuales eran civiles”. No les importa que incluso los propios terroristas de Hamás admitan que la mayoría no eran civiles porque Público sigue sin replantearse su discurso ni deja de repetir su mantra.

Ahora bien, no termina ni mucho menos aquí el tema, y las cosas no hacen sino empeorar. Público vuelve a “las acusaciones de siempre” y se refiere al lobby judío mundial como el responsable de ejercer la presión que ha llevado al juez Goldstone a cambiar de opinión, al tiempo que destaca claramente (por si a alguien se le había olvidado) que el propio Goldstone es judío.

Para terminar, y para terminar empeorándolo todo aún más, Público elige, para ilustrar la noticia sobre el juez Goldstone, una fotografía de algunos palestinos que enseñan lo que parecen ser unos niños fallecidos, una elección que pretende únicamente aclarar a sus lectores que la realidad y sus hechos no han cambiado en absoluto la “única verdad”, que por supuesto es la que posee la redacción de Público.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

lunes, 4 de abril de 2011

GOLDSTONE EN LOS MUNDOS DE YUPI

El 10 de noviembre de 1975 fue uno de los días más tristes de la historia de las Naciones Unidas. Ese día la Asamblea General tomó su decisión más perversa al aprobar la resolución 3379 que equipara sionismo y racismo. De este modo mostró al mundo entero que está controlada por los países totalitarios.

La resolución 3379 estuvo vigente durante más de 16 años, hasta que la Asamblea General la abolió con otra de sus resoluciones, la 4686 del 16 de diciembre de 1991 que, por supuesto, contó con la oposición de las dictaduras árabes y musulmanas y de sus acólitos.

Así la ONU quiso borrar su vergüenza, aunque, no consiguió cambiar su propia dinámica ya que, 18 años después de esto, en la misma Asamblea General y en uno de sus foros se aprobó otra lamentable resolución. En abril de 2009 el Consejo de los Derechos Humanos (organismo de que ya hablé aquí hace unas semanas) nombró una comisión de investigación sobre el conflicto en Gaza. Tras unos meses, en noviembre, el informe del equipo que encabezó el juez Richard Goldstone fue aceptado por la Asamblea de las Naciones Unidas, de nuevo controlada por las dictaduras.

Al menos esta vez no hemos tenido que esperar durante 16 años. Han pasado dos años desde la aceptación del informe Goldstone y el propio juez ya ha rectificado en lo referente a las acusaciones que contra Israel contenía el informe. Lo ha hecho a través de un artículo publicado en el Washington Post el pasado viernes 1 de abril. Goldstone sentencia que, si hubiera sabido entonces lo que hoy sabe, el informe Goldstone hubiera sido muy diferente y acusa al Consejo de los Derechos Humanos de la ONU de actuar intencionadamente contra Israel.

No pretendo atribuirme el mérito, ni tener el honor de que el juez Glodstone sea lector de mi blog…

A raíz de la publicación de su artículo en el Post, muchos analistas y columnistas han comenzado a alabar a Goldstone por su “coraje” al rectificar públicamente las falsas acusaciones que el informe vertió contra Israel, sin embargo, lamento decir que yo no comparto tales alabanzas. Lo publicado por Goldstone en el Post es la prueba de que el “honorable juez”, que fuera fiscal de la Corte Penal Internacional de La Haya, no merece tal puesto.

Dictó sentencia contra un estado, difamó a Israel, afirmó cosas que nada tenían qué ver con la realidad y lo hizo basándose en testimonios de los terroristas de Hamás. Ahora, de repente, despierta y nos cuenta que todo aquello no era cierto y no se queda tampoco aquí, el juez en su artículo se sorprende de que Hamás no se investigara a sí mismo en lo relativo a sus ataques contra la población civil israelí.

Os confieso que tuve que releer varias veces esas líneas de Goldstone para comprender lo que quería decir el juez: él esperaba que Hamás, una organización terrorista cuyo objetivo es el de matar a civiles israelíes, investigara sus propias acciones encaminadas a matar a esos mismos civiles israelíes!

¡Qué grado de ingenuidad puede alcanzar el juez Goldstone! Primero acepta, sin dudar, la versión de los terroristas y luego espera que sean ellos los que se investiguen a sí mismos.

Si no fuera tan triste, podría ser hasta gracioso.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel

miércoles, 30 de marzo de 2011

LA COMPLUTENSE SUSPENDE

La Universidad Complutense de Madrid ha suspendido y lo ha hecho en dos ocasiones y en dos sentidos muy distintos.

Ayer, 29 de marzo, iba a tener lugar, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense, una mesa redonda que llevaba por título “25 aniversario de las relaciones hispano-israelíes”. Iban a participar como ponentes cuatro personas: el Embajador del Estado de Israel, Sr. Raphael Schutz, el Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Sr. Jacobo Israel, el periodista e investigador Sr. José Antonio Lisbona y el Profesor Alex Baer.
Podría haber sido uno de los miles de actos que se organizan todas las semanas en dicha universidad o en cualquier otra institución universitaria de España, sin embargo, un día antes de la fecha, por decisión del decanato y, sin ninguna explicación, se procedió a suspender la mesa redonda.

Esto me lleva al segundo suspenso de la Complutense: en materia de libertad de expresión, libertad académica y pluralismo, no ha aprobado. Una vez más vemos como este espacio universitario deja poco espacio o apenas nada para otros pensamientos que no encajan con su pensamiento único. Han censurado unas voces y una actividad cuyo único objetivo era el de tratar el tema de las relaciones entre España e Israel que cumplieron su 25 aniversario este mismo año.

El escritor estadounidense Robert M. Pirsig en su famoso libro “El zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta” (1974) habló del “templo de la razón” para referirse a la universidad como espacio público que tiene que servir para ampliar los horizontes de los alumnos.

Lamentablemente, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología ha demostrado, como  lo hicieran otros “templos” en el pasado, que su papel es someter a su alumnado al oscurantismo.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel


P.D. Escribiendo estas líneas nos ha llegado una carta de respuesta del Decano de dicha Facultad, respuesta que viene a sumar un tercer suspenso para la Complutense. La carta del Decano responde a otra del Embajador de Israel en la que le preguntaba por las razones de la cancelación de la mesa redonda. El decano alega que el acto “no ha sido cancelado, sino que no se había solicitado su autorización”. Lamento indicarle que debido a la mala experiencia que acumulamos con la Universidad Complutense, pedimos un documento que mostrase la autorización de la Universidad y así lo recibimos hace una semana.   

viernes, 25 de marzo de 2011

SIN LUGAR A DUDAS

A raíz del atentado de esta semana en Jerusalén, me han surgido algunas preguntas sobre cómo se realiza la cobertura mediática de este tipo de atentados. Poco tiempo después de la explosión de la bomba en una parada de autobús en el centro de Jerusalén, empezaron a llegar las llamadas de los periodistas solicitando información, tanto acerca del número de víctimas mortales y heridos, como acerca del punto de vista israelí sobre las razones por las cuales Hamás y otras organizaciones terroristas palestinas están intentando tan claramente aumentar la intensidad del conflicto durante estos últimos días.

Fácilmente puede verse que sus propósitos están estrechamente vinculados a la situación política en Irán y Siria. Estos dos regímenes durante las últimas semanas están sintiendo como se mueve el suelo bajo sus pies (y no es debido a un terremoto o a un tsunami como en el caso de Japón, sino debido al hastío de sus propios pueblos). El propósito es intentar desviar la atención, por un lado, de sus propios ciudadanos hacia otro conflicto y, por otro, la de los medios de comunicación internacionales, para así ellos poder “ordenar sus asuntos internos” a su manera, de la única forma que conocen…

Pero volviendo a la cobertura del atentado, el problema se plantea en una doble vertiente:

En primer lugar, se crea la duda respecto al propio hecho de que en Jerusalén hubo un atentado, y esto se hace entrecomillando el hecho y convirtiéndolo así en la versión de alguien, por ejemplo, se dice que un policía dice que fue un “atentado terrorista” (un poco más de información al respecto). O se menciona que un diplomático israelí (éste que escribe) “no tiene duda de que fue un atentado terrorista”. Al hacer esto, lo que se está diciendo es que el Portavoz cree que se trata de un atentado, pero también significa que otras personas pueden tener dudas al respecto.

En segundo lugar, y de mayor gravedad si cabe, es la manera como se aborda la pregunta de cómo va a responder Israel. El tema molesta tanto a algunos periodistas que ya se han lanzado a preparar el terreno para esa hipotética respuesta israelí, que algunos se apresuran, por supuesto, también a criticar, una respuesta que ni tan siquiera se ha producido y que ya tildan de “desproporcionada”, la comparan con otras circunstancias y, evidentemente, la critican.


Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel  


P.D. Hace poco he recibido un correo electrónico de una amiga periodista, que tras leer mis últimos post, me comentaba, entre otras cosas, que contenían algunos errores, especialmente hacía referencia a la generalización de los medios de comunicación españoles en la cobertura de Israel. Acepto totalmente estas críticas y, desde que empecé a escribir este blog, estoy tratando de no caer en la trampa de la generalización porque, por supuesto, no todos los medios de comunicación es España son iguales. Por eso hablo de “la mayoría” de los medios de comunicación o menciono el medio en cuestión y adjunto los enlaces. Finalmente, hay ocasiones en las que simplemente no alcanzamos a ver todo lo publicado sobre un tema específico. De todos modos, aprovecho estas líneas para reconocer el error y prometer que intentaré subsanarlo en lo sucesivo.

lunes, 21 de marzo de 2011

UN JUEGO DE SUMA CERO

Una de las asignaturas de la carrera de Económicas en la Universidad de Tel Aviv trata sobre la Teoría de Juegos. Tuve la suerte de que mi profesor en esta materia fuera el Prof. Ariel Rubinstein, Premio Israel de Economía y alumno, a su vez, de Robert J. Aumann, Premio Nobel de Economía 2005.

Uno de los casos fundamentales de esta teoría es el “juego de suma cero”, que consiste en que la ganancia de una parte supone precisamente la pérdida de la otra, de modo que lo que gana uno, lo pierde el otro y viceversa, así el resultado siempre suma cero.

¿Por qué empiezo hablándoos de una teoría matemática cuya principal aplicación es económica? Porque pienso que, para algunos periodistas y medios de comunicación en España, la cobertura del conflicto de Oriente Medio, y especialmente la cobertura mediática de Israel, se rige por las normas de un juego de suma cero. Creen que una noticia “buena” sobre Israel significa automáticamente la deslegitimación de la causa palestina y persiguen justificar la causa palestina a través de “malas” noticias contra Israel.

Lamentablemente algunos líderes palestinos se rigen por los mismos criterios.

Un buen ejemplo de esto lo hemos visto este fin de semana, concretamente el sábado, cuando los terroristas de Hamás lanzaron 50 cohetes a territorio israelí, seguidos por el lanzamiento anoche de un misil de largo alcance sobre la ciudad de Ashkelón.

Ciertamente en la agenda mundial hay asuntos mucho más importantes y urgentes, como las realidades en Japón y Libia, aún así, esta lluvia de cohetes en una zona como Oriente Medio puede suponer una nueva escalada violenta, a pesar de lo cual, la mayoría de los medios de comunicación han omitido esta información y han decidido así no informar a sus lectores. Uno de los pocos lugares en los que sí han aparecido reflejados estos hechos ha sido dentro de otra noticia sobre la respuesta israelí al ataque de los terroristas de Hamás, aunque la razón de la respuesta israelí sólo figura en el último párrafo de la misma.

De la misma manera, el lector promedio de los medios de comunicación españoles desconoce otro acontecimiento de suma importancia que sucedió la semana pasada: el ejército israelí detuvo un barco cargado con más de 50 toneladas de armamento iraní, que se dirigía a la Franja de Gaza controlada por el grupo terrorista Hamás. Se trata de un armamento que podría cambiar el equilibrio militar en la zona, pero aún así, la mayoría de los medios no han publicado ni una sola palabra de este hecho.

Sin embargo, y para demostrar que este blog no juega también con las reglas de “suma cero”, quiero destacar que el único medio de comunicación que sí ha mencionado en su versión impresa la captura de este barco ha sido “Público”, a través de una crónica firmada por su corresponsal en Israel, Eugenio García Gascón, aunque no os hagáis ilusiones, también en este caso la información está escondida dentro de una noticia sobre las manifestaciones “populares” (dirigidas por la Autoridad Palestina) en la zona controlada por la citada Autoridad.

Sólo espero que este cambio de política y la mención que hago aquí en “Off the Record” del corresponsal, no signifique el fin de su contrato en el periódico por no seguir la línea editorial.

A largo plazo, esta forma de dar cobertura al conflicto y a Israel en los medios no sólo nos juzgará a nosotros, sino que también lo hará con los propios palestinos, no dejará ningún margen a la crítica respecto a sus elementos más extremistas, elementos que les amenazan a ellos en la misma medida que nos amenazan a nosotros.


LIOR HAIAT
PORTAVOZ DE LA EMBAJADA DE ISRAEL

martes, 15 de marzo de 2011

UNA LECCIÓN DE MAHMUD ABBÁS

El feroz atentado de Itamar de este fin de semana ha encontrado a la prensa española poco preparada. Hacía mucho tiempo que no veíamos un atentado tan brutal, perpetrado de una forma tan salvaje. Las fotografías de este atentado, a pesar de la política israelí de no publicarlas, se filtraron a Internet y millones de personas en el mundo han sido testigos de los asesinatos cometidos a sangre fría por el terrorista.

Pero a algunos periodistas en España estos hechos no les han afectado. La verdad es que, dada la terrible sensación personal que a todo ser humano le produce ver estas imágenes de un bebé de 3 meses yaciendo sobre su propia sangre, uno esperaría como mínimo un poco de sensibilidad pero, aparentemente esta sensibilidad sólo se la guardan para informar sobre el otro lado.

La “lavadora de palabras” de algunos de los medios de comunicación en algunos casos es increíble. En primer lugar, la palabra “asesinato” no aparece. Incluso si el atentado salvaje de Itamar hubiera sido la única oportunidad en la historia de utilizar esta palabra, éste era el momento de hacerlo, sin embargo, los medios de comunicación “limpian” el acto y, en vez de utilizar el verbo “asesinar”, usan “matar” (incluso en los tribunales hay mucha diferencia entre “matar” y “asesinar”). Y, en segundo lugar, la denominación para aquél que perpetró el asesinato es la de “asesino”.

La forma en que algunos medios de comunicación también eluden la utilización de la evidente palabra “terrorista” debe avergonzar a los periodistas. La solución que se aplica en este caso desde los medios es llamar al autor del asesinato “miliciano” y, en algunos casos, simplemente hablar de un palestino.

A pesar de todo, lo más duro quizá es la explicación y la legitimación que se da al atentado utilizando la palabra “colonos” para referirse a las víctimas. En este sentido y desde el punto de vista de la prensa española, la sangre puede ser derramada y, por si esto no fuera ya demasiado, añaden que el atentado es la venganza por algunas acciones de los colonos de las últimas semanas, legitimando de nuevo así el brutal atentado. Ni un solo periodista o medio de comunicación ha creído necesario decir al respecto que, en el caso de tratarse de una venganza, ésta podría ser calificada como “desproporcionada”. Quizá se trata de un calificativo reservado sólo para las acciones de Israel.

Podría referirme también al hecho de que la mayoría de los medios de comunicación han elegido acompañar la noticia con la fotografía de soldados israelíes, en vez de las fotografías de las víctimas (curiosamente los mismos medios de comunicación que insisten en poner fotografías de las víctimas palestinas, aún en aquellos casos en los que ni siquiera lo son). Para ellos, la historia nunca cambia: los israelíes son solamente soldados o colonos y las víctimas son exclusivamente los palestinos. O podría mencionar también que la banda terrorista Hamás se felicitó por este atentado y que en algunas ciudades palestinas se celebró el brutal asesinato de una familia. Estos hechos no han encajado bien en la división de papeles que los medios de comunicación tienen prefijada, por eso ni las felicitaciones ni las celebraciones son mencionadas.

Soy consciente de que la probabilidad de que los medios de comunicación en España acepten mis argumentos es muy nimia pero, tal vez aceptarán el de un palestino, no el de uno cualquiera, sino el del Presidente de la Autoridad Palestina.

El domingo pasado, Mahmud Abbás fue entrevistado en la radio israelí y dijo que el atentado de Itamar “ha sido un acto despreciable, inmoral e inhumano” y que “un ser humano no es capaz de algo así”, que “escenas como esa (la muerte de bebés y niños y de una mujer degollada) lleva a cualquier persona dotada de humanidad al dolor y al llanto”.

Se trata de las palabras del Presidente de la Autoridad Palestina, la misma Autoridad Palestina que financia gran parte de la propaganda anti-israelí. Y si él es el que pronuncia estas palabras, la pregunta es: ¿En qué posición quedan los periodistas españoles ante las palabras del Presidente Abbás?

Ya mencioné en otra ocasión que los medios de comunicación en España quieren enseñar a los palestinos cómo ser pro-palestino, tal vez hoy pueden recibir una lección de algún palestino sobre cómo ser un ser humano.


LIOR HAIAT
PORTAVOZ DE LA EMBAJADA DE ISRAEL

sábado, 12 de marzo de 2011

AMNISTÍA INTERNACIONAL ESPAÑA, ANTE EL ESPEJO

Un fenómeno muy interesante está teniendo lugar durante estas últimas semanas, paralelamente a las manifestaciones y revueltas en el mundo árabe y musulmán. Por un lado, estas revueltas han traído a las casas de Occidente la realidad de la vida cotidiana en las dictaduras árabes, y por otro, han cogido desprevenidas a algunas instituciones. Si atendiéramos a los medios de comunicación tendríamos que hablar de las agencias de inteligencia occidentales, sin embargo, yo quiero referirme a otro tipo de organizaciones, las dedicadas a los derechos humanos, a las que los acontecimientos han sorprendido en una situación embarazosa, si atendemos a su actividad a favor de los derechos humanos de los ciudadanos que en los países árabes y musulmanes están haciendo hoy sus justas reivindicaciones.

Para demostrar este punto tomaré como ejemplo a una de las
instituciones más importantes del mundo que lleva desarrollando su actividad a favor de los derechos humanos desde hace 50 años y que desde su creación es ya una autoridad en los foros globales: Amnistía Internacional.

Antes de hablar de esta organización quiero poneros en antecedentes:

1. Más de un empleado y diplomático de nuestra Embajada en España, y muchos más del Ministerio de Asuntos Exteriores en Israel, han colaborado como voluntarios en la filial israelí de Amnistía Internacional.

2. A pesar de las críticas hacia Amnistía Internacional (AI) a lo largo de los últimos años en Inglaterra y otros lugares debido a sus declaraciones a favor de la “yihad defensiva“, AI sigue siendo un referente en su campo.

3. Hay que diferenciar AI y sus filiales en cada país ya que, aunque llevan el mismo logotipo y su prestigioso nombre, no siempre siguen la noble visión de la organización matriz.

4. Antes de escribir este post, he hecho llegar a los representantes de Amnistía-España una serie de temas y cuestiones para recibir de ellos respuestas y aclaraciones. Sobre algunos asuntos he recibido respuesta pero, sobre otros, sigo esperando. Sin embargo, voy a mantener la palabra que les di respecto a que iba a publicar sus respuestas aquí. Para ello, mencionaré con detalle las respuestas que he recibido en relación a cada una de las cuestiones. Y como además mi compromiso es total, si desde Amnistía-España desean añadir algo mas o detallar alguno de los puntos sobre los que les pregunté, les invito a hacérmelos llegar y yo prometo publicarlo de igual modo.


En el pasado la Embajada en la que trabajo criticó la incitación contra Israel llevada a cabo por los representantes de Amnistía-España en los colegios de la Comunidad Valenciana, que tuvo como resultado la recepción en la Embajada de postales con mensajes antisemitas. No necesito mencionar que, a pesar de nuestras quejas, no recibimos ninguna explicación por parte de Amnistía-España en relación a nuestras argumentaciones, ni siquiera hubo un intento de autocrítica y de revisión por el hecho de que una organización, que se presenta como organización de derechos humanos, fomente el antisemitismo entre niños de 9 y 10 años.


De todos modos, la actividad en los colegios no es aparentemente la única acción anti-israelí por parte de los representantes de Amnistía-España, de hecho, se podría decir con un alto nivel de certeza que, Amnistía-España se dedica a la actividad anti-israelí sistemáticamente, y no sólo lo digo yo,
lo dicen ellos mismos a través de su web.
 
En su página de Internet hay un buscador que revela la cantidad de veces que aparece la palabra buscada en su material. Hemos hecho una prueba para ver cuántas veces aparecen algunas palabras.
En este buscador la palabra “Israel” aparece 8.350 veces. “Libia” 196 (55 de ellas datan de las dos últimas semanas, es significativo que “Israel” ya tiene 50 en una sola semana), “Siria” 129, “Egipto” 750, “Arabia Saudita” 606, “Jordania” 66, “Yemen” 300, “Líbano” 456.

Estas cifras demuestran, no sólo la obsesión de Amnistía-España con Israel (no sé si todavía hace falta recordar que Israel es la única democracia de la zona), sino que además demuestra sobretodo que Amnistía-España ha abandonado su compromiso con los derechos humanos y ha dejado casi huérfanos a los ciudadanos de todos estos países árabes.

Cuando he solicitado una respuesta sobre si Amnistía-España ha hecho alguna campaña a favor de los derechos humanos en Libia, sobre si han enviado una o varias cartas a la Embajada de Libia o al mismo Gadafi, y si no sienten los dirigentes de Amnistía-España que han abandonado al pueblo libio con su falta de actividad, no he recibido respuesta alguna más allá del link que remite al buscador de su web.

Pero todavía no termina aquí el asunto. He preguntado a los dirigentes de Amnistía-España si comparten un punto de vista simpatizante con el terrorismo suicida y ésta es la respuesta que he recibido: “Amnistía Internacional siempre ha condenado los atentados suicidas con bomba llevados a cabo por grupos armados palestinos, así como por los ataques con mortero y otras armas de fuego. La organización ha pedido a Hamas que condene de forma inequívoca dichos ataques, tome medidas concretas para impedirlos y para llevar ante la justicia a los responsables”.
Aún así, Hamás sólo aparece 296 veces en su página web y Amnistía-España presentó la película “Paradise Now” (un film que muestra a los terroristas suicidas desde un punto de vista positivo) en una actividad oficial en León, Valencia, Jaén , Madrid, etc.
 

Mis preguntas sobre la actividad Amnistía-España acerca del terrorismo
de Hamás han quedado sin respuesta. ¿Por qué menciono este último tema? Lo hago porque, ni siquiera en estos tiempos en los que el mundo occidental se está despertando frente a una nueva y vieja realidad en Oriente Próximo, los activistas de Amnistía-España siguen abandonando a los pueblos árabes y siguen focalizando su actividad contra Israel, como ha sucedido también en su actividad en Palencia a finales de este pasado mes de febrero.


Para concluir, hace casi un año y medio, Robert L. Bernstein, ex presidente de otra prestigiosa institución, “Human Rights Watch“, publicó una carta en el “New York Times” acusando a su organización y otras similares de perder su visión y de abandonar su camino.
 
Aquí tenéis una traducción de las palabras de Bernstein


Lamentablemente los meses pasados desde que se publicó esta carta no han cambiado esta realidad.

LIOR HAIAT
PORTAVOZ DE LA EMBAJADA DE ISRAEL

martes, 8 de marzo de 2011

EL DÍA SEMI-INTERNACIONAL DE LA MUJER

Hace aproximadamente un año y medio me invitaron junto a una ONG, supuestamente relacionada con los derechos humanos, a un evento que llevaba por título “Foro de Derechos Humanos” y estaba organizado por una universidad en Madrid.



En este Foro se eligió a priori hablar de los derechos humanos de los palestinos y de los saharauis y también de los derechos humanos en general. Tal vez en ese momento el nivel de respeto a los derechos humanos en los países árabes era tan bueno que no hacía falta tratarlo, con la excepción, eso sí, de los palestinos y los saharauis.



Un momento de aquella jornada se me quedó grabado especialmente. Fue cuando el representante de dicha ONG habló sobre la situación de los derechos de las mujeres en la sociedad palestina y sobre el efecto que en ellas y en sus derechos tenía el conflicto palestino-israelí.



Este comentario me pareció un poco raro, cuando no descaradamente propagandístico, por dos razones: la primera es que no habló de los efectos del conflicto sobre las mujeres israelíes y, segundo, y mucho más grave, no mencionó que los derechos de las mujeres en la sociedad palestina son, con diferencia, mejores que en cualquiera de los países árabes y musulmanes de Oriente Próximo. Tras mi pregunta, no pudo hacer otra cosa que admitir que esto era así.



Sin embargo, hoy quiero hablar de otro tema, de los derechos de las mujeres y de aquellos que los defienden. Hoy celebramos el Día Internacional de la Mujer, lo venimos haciendo desde 1909. Se trata de una celebración muy justificada y merecida, debido al gran cambio que hemos vivido en tanto que sociedad global durante los últimos años, y al homenaje que debemos a la lucha de tantas y tantas mujeres.



En nuestra sociedad es casi imposible imaginar que hace sólo cuatro generaciones las mujeres ni siquiera tenían derecho a votar, por no hablar de otros derechos básicos que constituyen los pilares de nuestras sociedades occidentales. Sin embargo, a veces parece que nos olvidamos de que estos derechos no existen en muchos lugares del mundo y de que como sociedad global tenemos la obligación de preocuparnos, no solamente de la situación de las mujeres de nuestra casa, sino también de aquellas de otros lugares.



Aparentemente esto no le interesa demasiado al Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, ya que la última semana, tras expulsar a Libia de dicho organismo, cubrieron el puesto vacante en la "Comisión de la Situación de la Mujer" (una de las subcomisiones del Consejo de Derechos Humanos) nada más y nada menos que con Irán. Lo voy a repetir para intentar mostrar lo ridículo de la situación: “Se expulsa a Libia del Consejo de los derechos de la mujer y en su lugar se coloca a un país mucho peor”.


Este cambio suscita algunas preguntas: ¿por qué diablos estaba Libia en el Consejo de los Derechos Humanos?, ¿Hasta este mes de marzo su respeto a los derechos humanos era tan impecable que merecía ese puesto?, ya que tomaron la decisión correcta de echar a Libia del Consejo ¿por qué demonios han puesto como garante de los derechos de la mujer a un país que lapida mujeres en el siglo XXI?

¿quién saldrá a defender los derechos de las mujeres en este Día Semi-Internacional de la mujer?





Lior Haiat

Portavoz de la Embajada de Israel